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Conoce el idioma holandés, flamenco o neerlandés

Idioma holandés, idioma flamenco

El neerlandés (Nederlands) es un idioma que tradicionalmente ha sido hablado en la zona de la desembocadura de los ríos Rin, Escalda y Mosa que aproximadamente cubría los actuales Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, norte de Francia y una pequeña parte del oeste de Alemania. La historia ha cambiado fronteras y reyes, pero sus habitantes han seguido hablando el mismo idioma ignorando estos cambios... e incluso la imposición de otras lenguas oficiales.

De toda esta comarca, Holanda y Flandes fueron durante largo tiempo los territorios más internacionalmente conocidos y de ahí que hayan dado su nombre al idioma, aunque de hecho es el mismo idioma.

No debemos olvidar, eso sí, dos cosas: que actualmente las regiones que llevan el nombre de Holanda y de Flandes no coinciden exactamente  con los antigos territorios y que tanto antes como ahora el idioma se hablaba y se habla en otras regiones, aunque por ser menos conocidas nadie llama al idioma "brabanzón" o "zelandés", por poner un par de ejemplos.

 

Dielecto holandés, dialecto flamenco

Los términos "holandés" y "flamenco" se usan también para referirse al dialecto de sus respectivas regiones, de forma silmilar a como el término "castellano" se usa habitualmente para referirse el idioma, pero también puede usarse para referirse a las singularidades dialectales de la región de Castilla.

En neerlandés es sencillo: el idioma se llama "Nederlands" y los términos "Hollands" y "Vlaams" se refieren a los dialectos de las respectivas regiones.

En español es más complicado. Oficialmente "neerlandés" es el nombre del idioma; "holandés" y "flamenco" los dialectos pero en la práctica tradicionalmente se ha llamado "holandés" al idioma, por lo que el diccionario de la Real Academia lo recoge como sinónimo.

 

Uso correcto en español general

Debemos recordar que aunque se recomienda el vocablo "neerlandés", la Real Academia no considera una falta llamar "holandés" al idioma.

Se trata de un caso de "metonimia" consistente en nombrar una parte para referirse al todo. Es una figura gramatical y literaria bastante frecuente, como por ejemplo cuando decimos "el balón se introduce en la red": nos referimos a la portería, pero usamos una parte (la red) que es de especial importancia para los interlocutores. Otros ejemplos: "Este año hay muchas caras nuevas", "Se compró un tres puertas", "La empresa necesita sangre nueva"

En el caso de los idiomas es bastante habitual nombrarlos en función del nombre de la comarca con la que se ha tenido más relación y que no siempre coincide con el área real en que se habla. No es algo exclusivo del neerlandés; hay otros muchos casos en los que ocurre igual, como por ejemplo inglés, griego, alemán, árabe...  

Últimamente no es difícil encontrar algunos sitios en los que se dice que "holandés" es el dialecto y que está mal hablar de un "idioma holandés", pero en español usarlo en este sentido está permitido debido a su uso histórico y generalizado (tampoco China se llama China, pero la llamamos así en español y en casi todos los idiomas europeos).

 

Uso en casos especiales

Donde sí hay que ser más riguroso es en documentos oficiales, académicos o periodísticos. En estos textos es donde debe uno ceñirse al término "neerlandés". Por ejemplo la selección nacional de fútbol es la neerlandesa, no la holandesa, igual que no puede tenerse la "nacionalidad holandesa", sino la "neerlandesa"; 

Por tanto, salvo que nos estemos refiriendo concretamente a la región de Holanda, sí que sería un error el hablar del "idioma holandés" o usar el gentilicio "holandés" en una enciclopedia, en un libro de gramática, en prensa, en titulaciones, en actos protocolarios, en documentos oficiales, etc.

 

Excepción

Una posible excepción sería cuando se tenga carácter divulgativo o cuando el producto se dirija al público general. Los folletos turísticos, por ejemplo, es preferible que ofrezcan conocer los monumentos "holandeses" que los "neerlandeses", puesto que el segundo término sería incomprendido por gran parte del público.

 

Nuestro propio caso

Puede valer el nombre de nuestro sitio como ejemplo de la excepción mencionada en el párrafo anterior.

Nacimos como "neerlandes.info" y posteriormente pasamos a aparecer también como "neerlandes.eu" y como "idiomaholandes.com". Pues bien, en el año 2013 tuvimos casi 20.000 visitas en "IdiomaHolandes.com" y más de 50.000 en AprenderHolandes.com. Por el contrario, los otros dominios con el nombre "neerlandes" no llegaron a las 2.000 visitas.

Los números nos lo dejan claro: Cuando el fin es divulgativo, parece más eficaz usar "holandés" y luego ya habrá oportunidad de explicar que es recomendable usar "neerlandés".

 

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